Talleres para jovenes con discapacidad.
A medida que las personas con discapacidades mentales crecen, también crecen sus necesidades de actividades significativas. La actividad que una vez era apropiada cuando era más joven puede no serlo más. Esas actividades pueden no proporcionar a los adultos mayores el potencial para mejorar sus vidas. El objetivo de todas las actividades debe ser que la persona alcance la mejor calidad de vida posible. Por ende, el día de cada persona puede ser dramáticamente diferente.
Identificación
Las personas con discapacidades mentales pueden no actuar de la forma en que es considerada normal para los adultos o jovenes de su edad cronológica. Por esto: puede ser difícil decidir qué actividades son apropiadas para planear. Sin importar su edad mental, tres grandes categorías de actividades deben ser consideradas. Estas actividades deben involucrar habilidades de la vida diaria, habilidades recreativas y habilidades vocacionales. Tener un equilibro de actividades en estas tres categorías proporcionará experiencias completas a lo largo de la vida de estas personas.
Actividades de la vida diaria
Las habilidades de la vida diaria están involucradas en cualquier actividad que se realiza para cuidar de la persona o casa. Higiene, cocina, lavandería, y limpieza son todas actividades que entran en esta categoría. Estas actividades deben asistir a un individuo para que satisfaga sus necesidades diarias, mientras que también les proporciona la capacidad de tomar decisiones sobre sus condiciones de vida. Un ejemplo de este tipo de actividad sería una persona con discapacidades mentales preparando su propio almuerzo. Aunque puede ser necesaria alguna instrucción, es importante para la persona que tenga la oportunidad de decidir qué quiere comer y cuándo. Otras actividades pueden incluir preparar un presupuesto y hacer las compras.